Los frutos del pasado se recogen en el presente.
Era 1950 cuando un grupo de agricultores del Valle Venosta decidieron unir esfuerzos para trabajar unidos su tierra, que ofrecía las condiciones naturales ideales para el desarrollo de una agricultura hortofrutícola de calidad. Y así sentaron las bases para aquello que en el futuro se convertiría en un punto de referencia para el mercado: las Manzanas Val Venosta. Hoy, como entonces, el especial microclima y los fuertes lazos de unión entre los agricultores y el valle, están entre los puntos fuertes de la producción, junto al apoyo de los más avanzados sistemas tecnológicos.
Y así hoy cerca de 1.800 agricultores unidos en 7 cooperativas aportan al mercado manzanas de altísima calidad, en la cima del sabor y de la seguridad.
El 95% de la recogida sigue las pautas de la “producción integrada”, para dar todavía más garantías de naturalidad al consumidor.







