La zona de producción inicia a 500 metros y continúa hasta aproximadamente 1.100 metros de altitud. En esta zona, un especial microclima hace posible la producción de manzanas, fresas y hortalizas de alta cuota y de altísima calidad.
Los ingredientes son múltiples
La constante presencia del sol (cerca de 300 días al año) es muy valiosa, porque da a la manzana más azúcar y color.
Las escasas precipitaciones (el Valle Venosta es el valle con menos precipitaciones del arco alpino)
El aire fresco, enemigo natural de los parásitos, y los grandes cambios térmicos que crean un efecto del tipo "nevera natural" frenan el tamaño de las células, y de este modo, el crecimiento de la fruta y las hortalizas.





