Kopie von Kopie von Tartitas de manzana Golden Delicious Val Venosta con crema de mascarpone y chocolate blanco
Un postre festivo que combina la frescura de la Golden Delicious con la suavidad aterciopelada de la crema de mascarpone.
Estas tartitas están elaboradas con una base de bizcocho esponjosa y afrutada, coronada por una crema de mascarpone y chocolate blanco. El toque cítrico de la ralladura de limón aporta equilibrio y un aroma delicado. Son tartitas elegantes ideales para celebraciones especiales o como un postre refinado.
45 min.
fácil
Ingredientes
Para 6 tartitas (1 bandeja de aprox. 40 × 30 cm)
Para la base de bizcocho con manzana 125 g de harina 1 cucharadita de levadura química 1 pizca de sal 1/2 manzana Golden Delicious Val Venosta 5 huevos a temperatura ambiente 125 g de azúcar
Para la crema de mascarpone y chocolate blanco 125 g de chocolate blanco 125 g de nata líquida para montar 250 g de mascarpone 20 g de azúcar glas 1 limón sin tratar (la ralladura)
Antes de empezar Es recomendable comenzar por la crema: el chocolate fundido necesita enfriarse en la nevera durante al menos una hora.
Crema de mascarpone y chocolate blanco Pica el chocolate blanco y colócalo en un bol. Calienta la nata hasta justo antes de hervir y viértela de inmediato sobre el chocolate. Mezcla hasta que se derrita por completo y guarda el bol en la nevera durante, como mínimo, una hora. Cuando la mezcla esté bien fría, pon el mascarpone en un bol con el azúcar glas y bátelo brevemente hasta obtener una crema homogénea. Incorpora la mezcla fría de nata y chocolate y la ralladura del limón. Bate con varillas eléctricas hasta conseguir una textura firme, similar a la nata montada. Ojo: no batas en exceso para evitar que se corte. Pasa la crema a una manga pastelera con boquilla redonda y guárdala en la nevera.
Para el bizcocho con manzana Precalienta el horno a 220 ºC (calor arriba y abajo) y forra una bandeja de unos 40 × 30 cm con papel de horno. Mezcla la harina, la levadura y la sal. Bate los huevos con el azúcar hasta que estén muy claros y espumosos. Tamiza la mezcla de harina sobre los huevos e incorpórala con movimientos envolventes. Añade los daditos de media manzana, previamente lavada, pelada y cortada en trozos pequeños. Extiende la mezcla sobre la bandeja y hornea durante 6–7 minutos. Saca el bizcocho del horno, vuélcalo sobre un paño limpio espolvoreado con azúcar y despega el papel con cuidado. Deja que se enfríe.
Para las manzanas salteadas Pela una manzana y media, retira el corazón y córtalas en trocitos pequeños. Derrite la mantequilla en un cazo, añade las manzanas y el azúcar y cocina a fuego vivo durante 1 minuto, removiendo. Agrega el zumo de limón y cocina 1 minuto más. Retira del fuego, pásalo a un plato y deja enfriar por completo.
Para el montaje Cuando todas las preparaciones estén frías, procede al montaje de las tartitas. Con un cortapastas (o un vaso) de unos 8 cm, corta 12 discos del bizcocho. Coloca 6 discos en una bandeja, con la parte lisa y más oscura hacia abajo. Cúbrelos con copetes de crema y añade aproximadamente 1 cucharada de manzana salteada sobre cada uno. Coloca encima el segundo disco, esta vez con la parte lisa hacia arriba. Decora la superficie con un poco más de crema y con los trocitos de manzana restantes. Añade las estrellitas de chocolate blanco y guarda en la nevera hasta el momento de servir.
Consejo Para hacer las estrellitas de chocolate blanco, derrite una pequeña cantidad de chocolate, dibuja las estrellitas sobre papel de horno, deja que se enfríen por completo y despréndelas con cuidado para decorar tus tartitas.
Receta de Julia Morat
Passione Cooking
A Julia, italiana que habla principalmente alemán (es de Trentino-Alto Adige), le encanta retomar las recetas familiares de su madre Reinhild y su abuela Imma, enriqueciéndolas con algunos elementos innovadores e internacionales. Julia admite que por mucho que se relaje en la cocina, si hay algo que no se le da bien es seguir las recetas. En la cocina le gusta ser atrevida, experimentar, combinar. ¿El ingrediente que nunca falta en sus creaciones? La sonrisa.
Las delicadas frutas con cáscara blanda y el núcleo duro aman el clima templado y seco de las alturas del Valle Venosta. Es por eso que pueden desarrollar su aroma único especialmente bien allí, y como tienen una dosis extra de betacaroteno también aseguran una buena visión, una piel sana y una fuerte defensa contra las infecciones.